Internet campo de libertad, también en política

internet

En el siglo XXI Internet es cada vez sinónimo de libertad. Al alcance de un “click” tienes todas las noticias, opiniones, y –encima- en versión original.

La formación de la opinión de los ciudadanos cada vez más estará en la red. Basta comparar las ediciones digitales de los periódicos    de ámbito nacional para comprobar que  cada periódico pone lo que quiere. Mejor dicho cada periódico incluye lo que puede.

La frescura de la red te permite ir a las fuentes, saber que se dijo realmente, o cómo se dijo. Incluso permite ver las imágenes. Pongo un ejemplo,  la manipulación de los comentarios sobre el SIDA en África de Bendicto XVI. Leyendo los comentarios, y visionado el video, he llegado a la conclusión de que la red es un espacio de libertad. Tiene sus inconvenientes pues  dónde hay libertad hay quienes abusan de la libertad, pero es un espacio de libertad.

Anuncios

¿RAJOY MANIPULA?

images22

La Vanguardia (13-01-2009) publica un artículo de Miguel Ángel Aguilar sobre un tema  de rigurosa actualidad, titulado un Rajoy de laboratorio. La tesis de Aguilar es sencilla: Rajoy lanza un video  político grabado, y lo cuelga en la web.  El asunto: comentar las últimas cifras del paro registrado en España.

 

El periodista se queja. “video empaquetado”; “van (los políticos) desertando de manera progresiva de comparecer ante los periodistas”; “manipulación formal” o “falso directo”.

 

Con estos mismos criterios contestar desde un blog también es manipulación formal. Una  opinión en una “web” sería  un “falso directo”.

 

Para el periodista los políticos quieren eliminar “los testigos periodísticos con capacidad de transmisión”. El final es evidente: sin los periodistas  “¿quién descodificará el veneno intencionado de los mensajes?

 

La polémica esta servida. Si un político da una rueda de prensa, ningún problema. Si  lo mismo que dice lo cuelga de internet, dentro del mensaje hay un veneno intencionado, que además no esta descodificado.

 

Polémicas a parte, el hecho es que  el fenómeno internet, con sus blogs, webs, y redes sociales ha dejado descolocado a más de uno. Mucho me temo que el fenómeno sea imparable, y cada vez más internet será un “medio de comunicación social más” junto con los periódicos, la televisión, o la radio. Uno más. Bueno, y que el ciudadano escoja. La gran mayoría son mayores de edad, y no creo que si se informan por internet queden envenenados.

 

 

Las amistades peligrosas en la era de Facebook

2009-01-05-facebook-21Desde un tiempo a esta parte se han sucedido las alarmas contra las redes sociales.

 

Primero, las denuncias eran sobre personas –generalmente jóvenes-  a quienes los anuncios se les volvían contra ellas mismas (caso Georgina Hobday[1]).

 

Segundo, que fomenta las actitudes narcisistas[2]. Así un estudio de la Universidad de Georgia asegura que la red social es terreno abonado para los ególatras (Personality and Social Psychology Bulletin).

 

Tercero, los datos que se perfilan o insertan en las redes. Las redes sociales ponen en peligro  la privacidad. Este es el caso de la entrevista a Doña Esther Mitjans[3] directora de l’Agència Catalana de Protecció de Dades  (APDCAT) (La Vanguardia  1-12-2008 ).

 

Extracto:

 

¿Y esto está suficientemente regulado?


-No.  (…)  Los proveedores de estos servicios se aprovechan de esta falta de regulación homogénea y esto supone un reto para los estados nacionales.

 

-¿Se está trabajando en ello?
-Sí, se está trabajando. Sobre todo en Europa, donde tenemos una larga tradición de velar por este derecho a la protección de los datos.

 

-Pero en Internet no hay fronteras.
-No hay fronteras, pero a los proveedores sí les afecta si la Unión Europea hace advertencias sobre ellos o dice que no están protegiendo los datos personales de los usuarios. (…) Lo que se les pide es que den una información clara, que permita a las personas acceder a sus datos y cancelarlos.

 

Las advertencias están muy bien, pero en Catalunya esto llegara al C.A.C. (Consell de l’Audiovisula de Catalunya). A partir de aquí a controlar.

 

Conclusión: Las redes sociales no se pueden controlar y esto puede llegar a ser un peligro para adoctrinar a la población deben de pensar algunos.